SOLO UN RIEGO AL AÑO
Los jardines eternos reciben ese nombre porque las plantas que contienen pueden vivir durante muchos años sin apenas riegos, ya que ellos mismo realizan el ciclo del agua en su interior, de este modo las plantas de su interior reciben todos los días la dosis de agua y/o humedad suficiente para sobrevivir. Por normal general, el jardín eterno necesita entre un al año, esto dependerá de la hermeticidad de nuestro jardín eterno, ya que un jardín eterno con tapa de cristal es menos hermético que un jardín eterno con tapa de corcho y del lugar en el que lo hayamos colocado, temperatura y humedad del lugar.
Los indicadores que nos facilitarán el saber cuando necesitamos regar nuestro jardín eterno son los siguientes:
- El musgo: no está húmedo o comienza a amarillear.
- La tierra: alrededor de la planta principal esta más bien seca.
- El cristal: no observamos la condensación suficiente en el cristal.

Para regar nuestro jardín eterno debemos de tener en cuenta que el aporte de agua se debe de hacer en las zonas de grava o en las zonas de tierra en las que se encuentran las plantas principales, nunca encima del musgo, ya que este se puede llegar a pudrir por exceso de humedad.
Se aconseja utilizar siempre agua embotellada o agua de la lluvia, ya que al agua del grifo para que sea potable se le añade cloro y es posible que tenga mucha cal, puediendo ser perjudicial para las plantas. En el caso de no tener otra opción, debemos dejarla reposar entre 12-24 horas.




